Parranda puertorriqueña; regalo del jíbaro borincano

En Puerto Rico, muchas personas esperan con ansias el periodo navideño. Tanto niños como adultos aguardan los tradicionales regalos, mientras que otros añoran mejores tiempos o la unión familiar que la época representa. Pero, si hay algo que los puertorriqueños disfrutan en esta temporada, son las tradicionales parrandas puertorriqueñas.

De hecho, de acuerdo con la tesis La Parranda Puertorriqueña: The Music, Symbolism, and Cultural Nacionalism of Puerto Rico’s Christmas Serenading Tradition, de David G. Gleason, el primer registro histórico de la parranda puertorriqueñas data del 1849. Sin embargo, la fecha que Gleason menciona hace alusión al primer registro escrito, de manera que podemos asumir que la tradición es aún más antigua.

La parranda solía ser una costumbre de campo asociada al jíbaro puertorriqueño y poco común en las ciudades. De hecho, Manuel A. Alonso Pacheco, en su libro El Gíbaro, mencionó que “la parranda de la ciudad no es tan legítima como la de la isla”.

Sin embargo, hoy, tanto en el campo como en la ciudad, la parranda es ícono de la identidad puertorriqueña. No hay nada mejor que deleitarse en la tradición, olvidarse de las preocupaciones y gozar de este regalo musical que nos dejó el jíbaro borincano.

Ahora cuéntanos tú, cómo celebrarás estas fiestas de Navidad.

 

 

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