Teatroterapia para el manejo de la depresión

Por: Javier Pedró Nieves

Cuando comenzó su carrera teatral a los 15 años, guardaba dentro de sí severos problemas emocionales que le habían causado baja autoestima. Sin embargo, Jesús Rodríguez, un estudiante de la Universidad de Puerto Rico agradece al teatro haber vencido la depresión.

Según un estudio publicado en la Revista Puertorriqueña de Psicología, en Puerto Rico uno de cada diez adolescentes tiene problemas emocionales. Diecisiete por ciento de los jóvenes encuestados informaron tener depresión o pensamientos suicidas. Aunque existen múltiples formas de tratamiento, la teatroterapia se perfila como una alternativa para atajar la depresión en los jóvenes.

Rodríguez, quien ahora tiene 18 años, recordó haber sido un adolescente tímido e inseguro; se sentía depresivo y solo. Al llegar a la escuela superior decidió entrar al grupo de teatro avanzado.

“Antes me costaba pararme frente muchas personas y dar un informe oral. Uno de mis mayores miedos era que se burlaran de mí. Incluso llegué a pensar que no era bueno en nada”, expresó.  Sin embargo, cuando lo aceptaron en el grupo avanzado de teatro, su vida cambió. Según Rodríguez su maestra sacaba lo mejor de todos ellos al exigirles un trabajo de calidad. “Creo que eso me ayudó mucho. Desde que hago teatro no me siento triste y soy más seguro de mí mismo”, añadió.

El actor aconsejó a todos los jóvenes que tengan depresión, se sientan inseguros, solos o enfrentan algún otro problema emocional, a que prueben el teatro.

De hecho, en una entrevista concedida a BBC News,el doctor brasileño Vitor Pordeus aseguró que el teatro es eficaz como tratamiento para las condiciones de salud mental ya que arroja las relaciones humanas a un debate abierto. Pordeus explicó que al reflexionar y debatir en torno al drama se pueden disminuir estos pensamientos negativos que asechan la mente de una persona. 

Por otra parte, Abdriel Santiago, maestro de teatro en la escuela Sem San Francisco de Asís en Barranquitas coincide con el experto y afirma ser testigo de cómo el teatro ha ayudado no solo a sus estudiantes, sino a muchos jóvenes que él conoce. El maestro afirmó haberse topado con casos de alumnos tímidos y depresivos, hasta con una actitud indiferente y agresiva que cambiaron al exponerse al teatro.

Estudiantes de teatro curando sus problemas emocionales organizando un evneto teatral.

“Mi misión como maestro es siempre ayudar al estudiante a ser mejor persona y respetar el teatro”, indicó Santiago. El educador añadió que no solo el teatro ayuda a sobrellevar estos problemas emocionales, sino que la música, los deportes o cualquier actividad que mantenga la mente ocupada es buena para tratar estos trastornos, dependiendo los gustos del individuo.

Aunque el arte y la música representan un vehículo para canalizar la creatividad y las emociones, no todas las entidades educativas cuentan con una oferta académica en estas áreas. En un estudio de la Comisión para el Desarrollo Cultural (CODECU), presentado al exgobernador Alejandro García Padilla en marzo del 2015, las artes escénicas constituyeron el 13 porciento de servicios ofrecidos por escuelas y entidades sin fines de lucro. En primer lugar, se encuentra la oferta de música con 21 porciento, seguido por el arte pictórico y el arte escénico con el mismo porcentaje.

Para la trabajadora social Angeliveth Rodríguez, las personas que padecen depresión deben buscar un vehículo a través del cual puedan desahogarse, “cualquier actividad extracurricular que involucre usar la concentración es buena para manejar estos problemas emocionales, incluso mejor que las terapias verbales en donde el paciente simplemente habla de sus problemas”.

Según la trabajadora social, escribir una escena de lo que harían en diferentes situaciones con sus amigos, familiares o pareja puede ayudarnos a identificar soluciones a conflictos. “Es importante hacer sentir al paciente que no está solo, a través de dinámicas que involucren el teatro. Una de las estrategias que se utiliza es escribir en una libreta como esas dinámicas lo hacen sentir. Esto obliga al paciente a experimentar emociones que no son las de él, poniéndolo a prueba en otro tipo de ambiente”, añadió la trabajadora social.

El actor y dramaturgo ruso Konstantín Stanislavski escribió en su libro, titulado “Un actor se prepara”, que se puede actuar bien o mal, pero que lo importante es actuar verdaderamente.

Para algunos jóvenes las situaciones cotidianas provocan problemas emocionales que resultan en depresión, sin embargo, encontrar una válvula de escape a las tristezas representa una oportunidad para despojarse de las presiones sociales. “Antes pensaba mucho en lo que dirían las personas de mí. Ahora sé que no puedo controlar lo que otros piensen, pero puedo controlar lo que yo pienso”, reflexionó Rodríguez.

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